EL NACIMIENTO DE UNA NACION (1915)

 


El Nacimiento de una Nación, de D.W. Griffith fue una película que cambió el cine...y reabrió el tema de la Guerra Civil.

Hay películas que entretienen, películas que hacen historia y películas como ésta que cambian un país. 

Fue el mayor éxito cinematográfico de su época, revolucionó el cine...y, al mismo tiempo, se convirtió en una de las películas más polémicas jamás rodadas.

Más de un siglo después sigue levantando ampollas, despertando admiración y rechazo a partes iguales. 

La película comienza en los años previos a la Guerra Civil y sigue la historia de dos familias.

- Los Stoneman, del Norte y partidarios de la Unión.

- Los Cameron, del Sur, propietarios de una plantación en Carolina del Sur.

Lo que parece un argumento de lo más simple, no lo es, porque Griffith no es neutral contando la historia, sino que la cuenta desde el punto de vista del Sur derrotado, y eso lo cambia todo.

Imagina 1915. En esa época las peliculas podían durar, la mayoría, unos 10-15 minutos. La película de Griffith duraba más de 3 horas!!!!, contaba con miles de extras y con enormes decorados. 

De las técnicas que emplea y que sirvieron para el desarrollo del cine tal como hoy lo conocemos, no voy a hablar. ¡Solo he desarrollado mi faceta de espectadora!. Pero déjame decirte que muchos historiadores consideran que el cine moderno nació con esta película. 

Y a pesar de ser una de las películas más importantes de la historia del cine, es una de las más difíciles de recomendar. 

Creo una gran polémica: Griffith presenta la Reconstrucción como un desastre provocado por el Norte y por los negros recién liberados. Retrata a los afroamericanos como violentos, incapaces de gobernar y como una amenaza para las mujeres blancas.

Tanta polémica creó que casi le fue imposible encontrar actores negros que se prestasen a ese rodaje y tuvo que recurrir a actores blancos maquillados (blackface).

Y por si todo esto no fuera suficiente, en la segunda parte de la película aparece el Ku Klux Klan al que Griffith convierte en los salvadores del Sur, protegiendo a las familias y rescatando a la nación del caos. 

Hoy dia ya se sabe que eso no solo era falso, sino que era propaganda pura y dura. 

Cuando la película se estrenó, el Ku Klux Klan original había desaparecido, pero el éxito de la película provocó que se fundara de nuevo en Stone Mountain, Georgia. 

Se inspiraron en el vestuario de la peli para crear sus propios uniformes y además recrearon ceremonias y rituales. Miles de personas que habían ido al cine a verla, salían convencidas que el KKK había sido el héroe de todo esto. 

Conclusión: El cine acababa de demostrar el poder que tenía. Podía cambiar la forma en la que una nación recordaba su pasado. 


Hoy veo la película y creo que es racista, muy racista. No fue fiel a nada de lo que había pasado. Pero sería muy simplista decir esto y terminar lo que te estoy contando. Porque lo cierto es que El Nacimiento de una Nación es una obra fundamental para entender cómo una obra de arte puede influir en la memoria colectiva de un país. Para comprender cómo se construyen los relatos históricos, ya que fue la película con la que millones de estadounidenses aprendieron qué había pasado en la Guerra Civil. 

Y si me preguntas si merece la pena verla... pues depende de tu interés por este tema. A mi me la ha merecido, aunque no llegue a entender bien cómo una pelicula convenció a millones de personas de que los verdugos eran los héroes. 


Cuando decido empezar una colcha nueva con un bloque que he visto no se donde, lo primero que hago es buscar las telas. Saco muchísimas mientras voy pensando que colores le van mejor al diseño o qué colores me apetece, en ese momento, coser. Yo no se cómo lo haces tu, solo te cuento cómo lo hago yo. 

De todas las telas que saco, voy seleccionando unas y descartando muchas, Les doy mil vueltas, una y otra vez. Decido qué colores van juntos, aunque no peguen, y que colores no voy a poner aunque podrían ir bien. Pero lo decido yo.

Pues la historia funciona igual, ya te lo he contado en otras entradas hablando de otros temas. Funciona igual. Cada generación corta su pasado en pedazos, le da un nombre bonito y lo cose para que todo cuadre. No importa la verdad. Solo importa que no quede demasiado torcido, y si queda muy torcido, que no se vea mucho. 

Así que yo coso procurando conocer la verdad de lo que en cada momento me interesa. Ahora coso Guerra Civil y, como a ti, me toca muchas veces descoser. Así que descoso los mitos, las leyendas y la propaganda que toda época fabrica. Porque coser es un acto de memoria y de decisión. Y descoser cuando hace falta es un acto de honestidad. 

Guardo lo que me merece la pena, lo que tiene sentido, lo que encaja con la razón. 

Lo demás, ...a la papelera.

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