Uno de los mayores placeres de investigar, modestamente, los bloques del The Loyal Union Sampler es descubrir que detrás de un nombre aparentemente nuevo, suele esconderse una larga tradición del patchwork estadounidense. Y esto es lo que ocurre con Delaware Flagstones.
A diferencia de otros bloques de sampler ya vistos -y de los muchísimos que aún nos quedan por descubrir-, no he encontrado ninguna explicación de Jennifer Chiaverini sobre el motivo por el que eligió este nombre. Tampoco aparece documentado en el libro ni he encontrado referencias a él en la novela.
Así que voy a distinguir, como siempre, entre lo que sí puede demostrarse y aquello que solo puedo plantear como hipótesis. Siempre desde el respeto a su trabajo, por supuesto, pero no voy a impedir que mi imaginación vuele... aunque sea solo a una pulgada del suelo.
Delaware Flagstone es uno de los bloques sencillos del sampler.
Su construcción se basa únicamente en la alternancia de dos bloques clásicos:
-- Nine patch (Nueve parches).
-- Snowball (Bola de Nieve).
El Nine-Patch, formado por una cuadrícula de tres por tres cuadrados, es uno de los bloques más antiguos junto con el Four-Patch. Durante el siglo XIX fue utilizado con frecuencia para enseñar a coser a las niñas o cuando alguna mujer se iniciaba en la costura.
El Snowball tampoco presenta dificultad. Se obtiene cosiendo pequeños triángulos en las cuatro esquinas de un cuadrado, creando la ilusión óptica de un octógono.
En este punto, te voy a contar una historia que me ha venido a la memoria mientras escribía: la primera vez que yo cosí "cachitos de tela" fue en 1971. Mi madre me dibujó con boli unos cuadrados en las telas sobrantes de la ropa que nos hacía a mis hermanos y a mi. Eramos muchos y siempre había muchas sobras de tela que yo guardaba con mucho cariño. Cosí aquellos cuadrados, flores y rayas, claros y oscuros, lisos, lunares..., y de verdad que se hizo la magia. Lo que iba a ser una bolsa para las pinzas de la ropa nunca llegó a serlo. Aquella pequeña obra iba a ser especial. Había descubierto algo que sería mi pasión, había descubierto el patchwork sin saber ni siquiera como se escribía ni como se pronunciaba y había descubierto lo que quería hacer de mayor.
Aquella maravilla de bolsa no podía terminar convertida en algo tan "ordinario" como una bolsa para las pinzas de ropa. Asi que sirvió para guardar los "trapitos de colores" que mi madre me iba dando y que hoy te confieso que, después de más de 50 años, sigo guardando. Ya me quedan pocos. De vez en cuando coloco pequeñas piezas en alguna esquinita o aplicación de mis quilts con aquellas telas. Aunque eso... eso es otra historia.
Seguimos.
La combinación de ambos bloques constituye uno de los llamados Two-block quilts, es decir, quilts construidos mediante repetición de dos bloques diferentes. Este tipo de quilts fueron muy frecuentes en las colchas del siglo XIX y hoy día constituyen un diseño rápido y sin quebraderos de cabeza para las que se inician en el patchwork. Solo dos bloques sencillos de coser al alcance de cualquiera con un resultado espectacular.
Así que aunque el nombre Delaware Flagstones parece exclusivo del Loyal Union Sampler, la estructura del bloque no lo es. La alternancia de estos dos bloques aparece documentada desde hace décadas en la literatura del patchwork y continúa utilizándose en numerosos patrones modernos.
En BlockBase, la gran base de datos histórica desarrollada por Electric Quilt a partir de la investigación de Bárbara Brackman, esta composición aparece clasificada dentro de la categoría Two-Block como te decía antes, y de la subcategoría "One is a Checkerboard Grid". Esto quiere decir que uno de los dos bloques es un bloque tipo "tablero", como el Nine Patch.
En el libro de Jinny Beyer este bloque aparece con el nombre "Flagstone" y tiene como referencia primera Ladies Art Company, 1928.
Jinny nos dice que también es conocido por otros nombres:
-- Aunt Patty's Pet: Nancy Cabot, Chicago Tribune, 25 de agosto de 1936.
-- Aunt Patty's Favorite: Farm Journal and Farmer's Wife. 1945 ( edición Aniversario de Plata).
-- Federal Chain: Nancy Cabot, Chicago Tribune, 25 de agosto de 1936.
-- Four and Nine-Patch: Nancy Cabot, Chicago Tribune, 6 de febrero de 1937.
-- Improved Nine Patch: Hall, 1935
--The Mystery Snowball, Kansas city Star, 11 de junio de 1947
-- Nine-Patch: Hall, 1935.
-- Snow Ball: Hall, 1935
-- Snowball: Old Fashioned Quilts, ca. 1931
--The Snowball and 9-Patch: Mrs. Danner's Fifth Quilt Book, 1970.
Con todo esta lista ya vemos que Flagstone, como bloque, está muy bien documentado.
La gran incognita sigue siendo acompañar al nombre del bloque con el nombre de Delaware, y no he encontrado ninguna fuente histórica que me lo explique. Aunque no creo que le muchas más vueltas.
La palabra inglesa flagstone significa losa de piedra, una piedra plana utilizada tradicionalmente para pavimentar calles, patios, jardines y senderos.
No existe ninguna declaración conocida de la autora que relacione este bloque con un lugar concreto de Delaware ni con algún acontecimiento de la Guerra Civil.
Aunque no puedo demostrarlo con documentos, sí tengo una interpretación que me parece coherente.
Este bloque se llama Flagstone desde 1928 y supongo que es porque cuando los bloques Snowball y Nine Patch se alternan formando un quilt completo, el conjunto recuerda visualmente a un antiguo pavimento de losas de piedra.
No porque reproduzca fielmente un empedrado -las auténticas flagstones son muy irregulares- sino porque transmite la misma sensación.
Y llegados a este punto voy a pensar que Jennifer Chiaverini rebautizó este bloque como Delaware Flagstone porque el conjunto le recordaba un suelo de losas de algún sitio que visitó o simplemente por hacerle un homenaje a este pequeño estado. Punto.
Las imágenes siguientes son de esta página
NOTA: Mi único propósito es divulgar la historia del patchwork. Si eres el autor o titular de los derechos de alguna de estas imágenes y prefieres que no aparezcan en este blog, hazmelo saber. Las retiraré inmediatamente, sin ningún inconveniente.
Le voy a dedicar el bloque a una mujer de las miles que sirvieron en los hospitales militares sin alcanzar la fama. Se llamaba Jane Chambers McKinney Graydon.
Jane nació el 16 de julio de 1802 en Wilmington, Delaware, hija de Mordecai McKinney y Mary Chambers.
Delaware era un estado fronterizo donde convivían opiniones muy distintas sobre la esclavitud y la Unión.
En 1822 contrajo matrimonio con Alexander Graydon, dueño de una fundición de hierro. Tuvieron 14 hijos, vivieron en Pensilvania y en 1843 se trasladaron a Indianápolis, Indiana.
Jane y Alexander compartían profundas convicciones religiosas y un firme compromiso contra la esclavitud. Hay fuentes que indican -biografías y documentos de la Indiana Historical Society- que su hogar fue una estación del Ferrocarril Subterráneo.
Cuando estalló la guerra, Jane ya tenía sesenta años, pero decidió ofrecerse como enfermera voluntaria.
En 1863 viajó a Nashville, Tennessee, para trabajar en los hospitales del Ejército de la Unión. Atendió a soldados heridos y enfermos, compartiendo días de sufrimiento, epidemias y escasez de recursos.
En la Indiana Historical Society se conservan las cartas que escribió a su marido y a sus hijos en las que les contaba su trabajo diario, el cuidado de los enfermos, el agotamiento, la organización de los hospitales y la fortaleza necesaria para seguir adelante cada día.
Cuando terminó la guerra, la labor humanitaria de Jane no terminó
. En 1867, junto a Catharine Merril, impulsó la creación del Indianapolis Home for Friendless Women, una institución destinada a acoger a mujeres sin recursos, viudas de guerra y huérfanos. Este hogar evolucionó en el actual Indianápolis Retirement Home -un hogar para jubilados-.
Falleció el 30 de marzo de 1891, después de una vida dedicada casi por completo a los demás. Una vida sencilla, como nuestro bloque.
Ya sabes que los grandes quilts no siempre se cosen con bloques complicados. Del mismo modo, para vivir una vida plena no hace falta realizar grandes hazañas. Hay personas que dejan una huella profunda en quienes las conocen, igual que hay colchas sencillas que perduran durante generaciones.
Y esto creo que es la enseñanza que nos deja Jane y este bloque, que la verdadera grandeza nace de la constancia, de la humildad y de la decisión de hacer bien las cosas, cada día, todos los días.
Igual que un camino de losas se construye colocando una piedra junto a otra, una vida extraordinaria se levanta con pequeños actos cotidianos, una palabra de consuelo, una mano tendida, un buenos días.
Al final no son los grandes gestos los que cambían el mundo, sino la suma de las pequeñas acciones repetidas con generosidad durante toda una vida.
Y eso lo sabes bien, una puntada puede ser insignificante, pero fijate en lo que puedes hacer con miles de puntadas!!!
Y este bloque trae película, que solo comparte con el bloque el sitio de rodaje... pero es que me apetecía ponerla.
Aunque la historia transcurre en la ficticia Academia Welton, situada en Vermont, la película fue rodada principalmente en la St. Andrew's School de Middletown (Delaware).
Sus edificios de ladrillo, los árboles centenarios y la atmósfera de la costa este de Estados Unidos ofrecen una imagen muy representativa del estado. Esa elegancia sobria y tradicional armoniza perfectamente con el espíritu de los quilts clásicos.
El club de los poetas muertos nos lleva a una estricta académia donde todo parece decidido de antemano: qué estudiar, como comportarse, qué pensar e incluso qué futuro elegir.
En ese ambiente llega un profesor diferente que les enseña a mirar el mundo con otros ojos, a no aceptar las cosas solo porque siempre se hayan hecho así y a descubrir que cada persona debe encontrar su propio camino, a hacerse preguntas y a descubrir que aprender no consiste en repetir lo que otros dicen, sino en comprenderlo y hacerlo propio.
La película habla de literatura, de juventud y de libertad, pero también del valor de quienes transmiten un conocimiento sin imponerlo. Nos recuerda que un buen maestro no es quien consigue que todos piensen igual, sino quien despierta la curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo.
Y mi cabeza se pone en modo patchwork: Heredamos técnicas, bloques y patrones de generaciones anteriores, pero cada quilt que reproducimos acaba contando también un poco de nuestra propia historia.
En el patchwork también hemos tenido mujeres que no buscaron protagonismo,que compartieron lo que sabían, enseñaron a muchas a coser y consiguieron que una tradición no desapareciera.
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"¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!" es un poema escrito por Walt Whitman en 1865, pocos meses después del asesinato de Lincoln.
Whitman admiraba profundamente a Lincoln, aunque apenas llegó a tratarlo personalmente.
El poema utiliza una metáfora muy sencilla:
-- El capitán representa a Lincoln
-- El barco simboliza Estados Unidos.
-- El viaje es la Guerra Civil
-- El puerto representa la victoria de la Unión y el final de la guerra.
¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!
Nuestro terrible viaje ha terminado;
el barco ha resistido todas las tormentas,
el premio que buscábamos ya es nuestro..
Este es mi bloque:




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Me encanta Inés, gracias por acercarnos estás historias tan interesantes. Soy M. Ángeles
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