martes, 9 de junio de 2026

BLOQUE A-7 BEACON LIGHTS / THE LOYAL UNION SAMPLER DE JENNIFER CHIAVERINI / GUERRA CIVIL AMERICANA




Este bloque nos habla de faros...

Me fascinan los faros. Son la esperanza en medio de la oscuridad. Solitarios, pero alumbran el camino a otros sin pedir nada a cambio. Cada uno con su luz propia, con su ritmo, con su historia. Un faro es resistencia: lo aguanta todo, tormentas, viento, olas... y sigue encendido.

Siempre me han gustado. La grandiosidad del mar, la libertad. Los miro y me dicen que todo está bien, que nada malo va a pasar y que lo que me atormenta en este momento también pasará.

Así que no se si la historia de hoy es larga o muy larga,  pero es que no he podido resistirme.


En el periodo de la Guerra Civil, un faro no solo era arquitectura de piedra. Era infraestructura militar, guia moral y símbolo de esperanza.

Durante la guerra, los faros pasaron de ser "luces para marineros" a piezas clave de estrategia naval, sabotaje y supervivencia.

En 1860, EE.UU. tenía 336 faros activos según el Annual Report of the Lighthouse Board de 1861. 

El 75% estaban en la costa atlántica y el golfo de Méjico, justo donde tuvo lugar el bloqueo naval.

Hay tres razones por las que los faros eran estratégicos:

1.- El bloqueo de la Unión: El "Plan Anaconda" del general Winfield Scott dependía de cerrar 3500 millas de costa confederada. 



Sin faros encendidos, los barcos de la Unión encallaban en bancos de arena y arrecifes.

Con faros encendidos, los barcos confederados podían navegar de noche.

2.- Navegar por la noche era una ventaja militar: El 70% del algodón confederado y las importaciones de armas británicas entraban de noche. Apagar un faro era literalmente apagar la economía del Sur. 

3.- Señeles y guìas terrestres: Los faros altos como Cape Hatteras, de 55 metros (180 pies), se usaban como puntos de referencia para tropas terrestres y para artillería naval. Desde el mar se veían a 20 millas.


Los Beacon Lights más famosos de esta época son:

* CAPE HATTERAS LIGHT, Carolina del Norte. 



 En los años de la guerra medía 180 pies, construido en 1854. Se le llamaba "El Cementerio del Atlántico" por los 2000 barcos hundidos en sus bancos de arena.

Fue el primer gran faro que los confederados apagaron en mayo de 1861. Lo desmantelaron tropas de Carolina del Norte para proteger a los corredores de bloqueo que entraban por Wilmington. 

Los evasores de bloqueo (Blockade Runners) eran barcos rápidos y sigilosos utilizados por la Confederación para eludir el bloqueo naval impuesto por la Unión. Eran estrechos y de color gris o negro para camuflarse de noche. 


 

Estos barcos entraban y salían de noche por un laberinto de bancos de arena e islas. Iban cargados: del Sur sacaban algodón y tabaco. Del extranjero metían armas, municiones, medicinas, telas... todo los que el Sur necesitaba para seguir peleando.

El Faro de Cape Hatteras estaba justo en medio de esa ruta. Su luz era tan potente que delataba a los barcos corredores. Si el faro estaba encendido, los barcos de la Unión los veían y los capturaban.

Por eso, los confederados lo apagaron, para dejar la costa a oscuras. Asi los evasores de bloqueo podían entrar y salir de Wilmington sin que los vieran.

Tras la victoria de la Batalla de los Fuertes Hatteras y Clark, en agosto de 1861, por parte de la Unión, el faro se volvió a encender. La Unión controlaba la zona y quería que sus propios barcos pudieran navegar seguros por esa costa tan peligrosa. 


2.- CAPE LOOKOUT LIGHT, Carolina del Norte. 



Torre de ladrillo de casi 50 metros encendida en 1859. Su patrón de franjas negras y blancas era único. Fue apagado por los confederados en 1861. La Unión lo encendió tras tomar Beaufort en marzo de 1862. Desde ahí guiaba los barcos hacia Morehead City y New Bern. Los diarios de marineros de la Unión decían: "sin Cape Lookout, el bloqueo era ciego". 

No hace falta mirar un mapa de la costa este de Estados Unidos para imaginarnos la situación:

- Al norte: Cape Hatteras, que controlaba la entrada a los llamados "inland sound" (esto es una zona de lagunas costeras o albuferas, pero los marinos de esa época la llamaban, traducido, "sonidos interiores").

- Al sur: Cape Fear, que controlaba la entrada a Wilmington.

- En medio: Cape Lookout. Sin este faro encendido, no había un punto de referencia, no veían salir a los evasores y sus propios barcos se arriesgaban a naufragar. Con el faro encendido, tenían ojos y mapa. 

 

3.- FARO DE SAN AGUSTIN, Florida. 

Estaba construido sobre una antigua torre de vigilancia española. 



 

Se construyó en 1824. La torre actual de 50 metros se terminó en 1874.

 El estado de Florida se rindió rápido y San Agustín fue ocupado por la Unión en marzo de 1862 sin disparar un solo tiro. El faro se mantuvo encendido bajo control de la Unión toda la guerra.


El bloque de hoy se lo dedico a Ida Lewis.



Idawalley Zorada Lewis nació el 25 de febrero de 1842 en Newport, Rhode Island.

Tenía 15 años cuando empezó la Guerra Civil. Desde 1857 cuidaba Lime Rock junto a su madre porque un derrame cerebral había dejado a su padre fuera del servicio.

Mientras los faros del sur se apagaban por orden confederada, ella mantenía la luz de Newport encendida noche tras noche, en un puerto que no podía permitirse quedar a oscuras.

La gente la recuerda por los rescates y con razón. El 4 de febrero de 1881 dos soldados de Fort Adams cruzaron el hielo fino de la bahía y el hielo se rompió bajo sus pies. Ida corrió desde la torre con una soga, se echó sobre el hielo y los sacó uno por uno del agua helada.

Por eso le dieron la Medalla de Oro de Salvamento en julio de ese mismo año.

No llevaba la cuenta, pero las actas oficiales registran dieciocho vidas que pasaron por sus brazos y su bote. Otros dicen que fueron más, pero ella nunca quiso números.

En 1879, después de veinte años haciendo el trabajo sin título, el gobierno federal la nombró guardiana oficial de Lime Rock. Aceptó el cargo y no lo soltó en treinta y dos años.

Murió el 24 de octubre de 1911, de un derrame cerebral, mientras estaba de servicio en la torre que había sido su casa desde niña.

Fue la mujer farera más conocida de su tiempo. La visitaron presidentes y vicepresidentes, su cara apareció en Harper's Weekly, y la llamaron "la mujer mas valiente de América".



Cuando murió, el faro dejó de ser Lime Rock para llamarse Ida Lewis Lighthouse. Es el único faro de Estados Unidos que lleva el nombre de su guardian.

Décadas después, la Guardia Costera puso su nombre a un barco, el USCGC Ida Lewis, que todavía patrulla las costas de Rhode Island.

Ida no peleó en el frente. Su guerra fue otra; mantener la luz encendida mientras los hombres de su país se disparaban entre sí. 

En territorio de la Unión, cada faro que seguía brillando era una línea de abastecimiento, una ruta segura para los barcos de tropas y de víveres.

Ella, como otras mujeres antes y después, entró al servicio cuando la enfermedad del hombre le abrió la puerta. Y es que la enfermedad o la viudedad convertía a la esposa o hija en guardiana abriendo un espacio profesional a las mujeres décadas antes de que pudieran votar.

Se quedó porque sabía hacer el trabajo mejor que nadie. Y porque entendió, sin necesidad de discursos, que una luz que no se apaga también es una forma de defender, otra forma de luchar.


Entre 1845-1912 hubo 144 mujeres que recibieron un salario como guardianas principales de faros. Muchas de ellas vieron la guerra desde el faro. No salieron en los periodicos de la época. No tenían medallas por cada noche en vela. Sus nombres no aparecen en los partes de guerra. Pero mientras Lincoln firmaba proclamas y los ejércitos cruzaban ríos, ellas pasaban frio revisandolo todo. Mientras los hombres decidían el futuro del país, ellas decidían el futuro de cada barco que se acercaba a la costa, con solo mantener la llama viva.

Ellas no eligieron la guerra. Pero eligieron no apagar la luz.


Jennifer Chiaverini no inventó el patrón "Beacon Lights". Este patrón aparece en Godey's Lady's Book y periódicos de 1863-1864. Era una revista femenina pubicada en Filadelfia entre 1830 y 1896. Fue la revista de mayor circulación en el periodo anterior a la Guerra Civil. 

Las mujeres de Water's Ford despiden a sus maridos, a sus padres, a sus hijos. Solo les queda el círculo de costura para luchar desde casa: recaudar dinero, coser mantas, hacer ropa de abrigo, comprar medicinas. Ellas tienen que "mantener la luz encendida" cuando todo se oscurece. No pueden detener la guerra con una aguja. Pero pueden recordarse unas a otras  que la luz sigue ahí.

Las mujeres de Elm Creek no tienen faros de piedra. Cada puntada es un faro. No ilumina el mas, ilumina una casa. No guía barcos, guía esperanza.

Tienen agujas, tela y el grupo de costura.

Y eso basta.

Este es mi bloque A-7:  



No es solo un patrón de estrella. Es un faro de tela.

Porque cuando todo se oscurece, las mujeres de Elm Creek también eligen no apagar la luz.

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