jueves, 25 de junio de 2026

BLOQUE C-1 CORNERSTONE / THE LOYAL UNION SAMPLER DE JENNIFER CHIAVERINI / GUERRA CIVIL AMERICANA

 


Alexander H. Stephens era el vicepresidente de la Confederación. Era del sur de Georgia, abogado, y uno de los ideólogos más importantes de la secesión.

El 21 de marzo de 1861 pronunció un discurso en Savannah. Y lo llamó "Cornerstone Speech" porque quería explicar "la piedra angular" sobre la que se levantaba el nuevo país.

Dijo sin rodeos: "Nuestro nuevo gobierno se funda exactamente sobre la idea opuesta a la de los Padres Fundadores. Su piedra angular descansa sobre la gran verdad de que el negro no es igual al blanco; que la esclavitud, la subordinación a la raza superior, es su condición natural y normal"

 Para él, un país solo podía sostenerse si una raza estaba por encima de otra. 

En su teoría había tres puntos clave: 

- Rechazo total a la Declaración de Independencia: decía que la frase "todos los hombres son creados iguales" era un error.

- La esclavitud como base, no como problema. Muchos políticos decían que la esclavitud era un mal necesario, pero Stephens decía que era un bien necesario, positivo y fundamental. Era el cimiento. Sin ella no había país.

- Defendía que las sociedades siempre habían tenido una "raza superior" y una "raza inferior" trabajando para ella. Grecia, Roma... y ahora el Sur. Era el orden natural.

En este discurso histórico e infame dejó claro ante el mundo que la causa central e innegociable de la Confederación del Sur para separarse de la Unión era la preservación y perpetuación de la esclavitud.


Para los ciudadanos leales a Washington, la verdadera piedra angular de la civilización americana no era la opresión, sino el texto de la Declaración de Independencia y la propia Constitución de los Estados Unidos. Consideraban que la Unión era el bloque fundamental e inamovible de la libertad humana y del progreso.

Ya hemos visto en otros bloques que durante el siglo XIX las mujeres no tenían derecho al voto ni tenían espacio en la política. Las labores de costura eran el canal para expresar sus ideas. 

Las mujeres del Norte no se quedaron calladas. Agarraron esas mismas palabras y les dieron otro sentido. Si para el Sur la piedra angular era la esclavitud, para ellas era la libertad y la Unión. 

Las quilters comenzaron a nombrar o renombrar los patrones de sus bloques con nombres satíricos, de protesta o nombres patrióticos.. 

 Empezaron a coser el bloque Cornerstone en sus colchas. Era su forma de decir: "nosotras no creemos en eso". Era lanzar un mensaje político silencioso: "nuestra piedra angular es la libertad, no la esclavitud"

No era solo coser por coser. Miles de mujeres se reunían en iglesias y ayuntamientos a hacer bloques, samplers, colchas. Cada una de ellas aportaba un bloque, muchos de ellos con un significado histórico. Luego se vendían en las Ferias Sanitarias (Sanitary Fairs) para comprar comida y medicinas para los soldados del Norte. Con aguja e hilo también ellas estaban en el campo de batalla.

  En The Union Quilters, Gerda es la que cose este bloque. Por si no has leido las entradas anteriores, Gerda es abolicionista de origen alemán. No quiere coser al principio, pero lo hace, lo tiene que hacer. Elige un bloque sencillo, sin florituras. Para ella la piedra angular no es un discurso. Es decidirte a empezar. Es poner el primer bloque y actuar.


 En definitiva, este bloque representa el pilar moral y la firmeza de la comunidad de mujeres que se quedan a cargo del hogar y los negocios familiares, sosteniendo, como una "piedra angular", el esfuerzo bélico de sus maridos, hijos y hermanos en el campo de batalla.

Se lo voy a dedicar a Sojourner Truth.

Fue una de las abolicionistas, oradoras y activistas por los derechos de la mujer más influyentes de la historia de los Estados Unidos. 

Nacida esclava, dedicó su vida a transformar los cimientos morales de su país.




Nació en 1797 en Ulster Country, Nueva York, con el nombre de Isabella Baumfree. Pertenecía a unos terratenientes de origen holandés, así que su lengua materna era el neerlandés y aprendió inglés a los 9 años, cuando fue vendida y separada de sus padres.

Soportó abusos físicos y pasó por varios amos hasta que en 1826 se escapó con su hija recién nacida.

Poco después descubrió que su hijo Peter, de 5 años, había sido vendido de forma ilegal. Y sin saber leer ni escribir, demandó al hombre blanco que tenía a su hijo. En 1828 ganó y se convirtió en la primera mujer negra en ganar un juicio por custodia contra un hombre blanco en la historia de Estados Unidos.

En 1843 cambió su nombre de esclava a Sojourner Truth, que se traduce como "Espíritu Viajero de la Verdad". Y empezó a viajar por el país predicando la verdad sobre el abolicionismo y los derechos de las mujeres.

Nunca aprendió a leer ni a escribir. Pero plasmó sus memorias en un libro. Le dictó sus vivencias, sus recuerdos y toda su vida a su amiga Olive Gilbert.

 Se publicaron en 1850 bajo el título The Narrative of Sojourner Truth: A Northern Slave


En 1851, en la Convención de los Derechos de la Mujer de Akron, Ohio, pronunció el discurso que la inmortalizó. "Ain't I a Woman?

"He arado, he sembrado y he cosechado en los graneros, ¡y ningún hombre pudo superarme! ¿Y acaso no soy una mujer?"

Durante los años de la Guerra Civil, trabajó reclutando soldados negros para el ejército de la Unión.

En 1864 es invitada a la Casa Blanca, donde se reune con Lincoln.



Tras la abolición de la esclavitud, continuó luchando por el sufragio femenino, los derechos territoriales de los antiguos esclavos y la reforma de las prisiones.

Falleció en su casa de Battle Creek, Michigan, en 1883, dejando un legado imperecedero de justicia e igualdad.



REFLEXION:

Sojourner Truth lo vió clarísimo: el racismo y el machismo iban de la mano. No se podían separar.

En su tiempo pasaba algo muy injusto. Los abolicionistas hombres, fueran blancos o negros,   muchas veces se olvidaban de las mujeres. Y las sufragistas blancas muchas veces miraban hacia otro lado cuando se hablaba de las mujeres negras. 

Ella alzó la voz ante eso. Y nos dejó una lección que sigue doliendo hoy: si una lucha no incluye a todas las personas que sufren, entonces no es una lucha de verdad. 

No la dejaron ir a la escuela. No sabía leer ni escribir porque el sistema se lo impidió. Pero eso no le tapó la boca. Demostró que no hace falta un título para tener dignidad, inteligencia y verdad. Y con eso se puede cambiar el mundo. 

Su historia nos recuerda algo importante: Lo que se sufrió antes puede servir para que las que vienen después vivan con más justicia  y más libertad.


Este es mi bloque:



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