En el siglo XIX, los bloques de patchwork con nombres alusivos a la amistad como Friendship Star o Best Friend adquirieron una dimensión de apoyo fundamental durante la Guerra Civil.
Mientras los hombres combatían, las mujeres del Norte organizaron círculos de costura para responder a necesidades concretas: vendas, ropa, alimentos. Esos círculos dependieron del trabajo colectivo. La amistad y la solidaridad se convirtieron en redes de apoyo económico y emocional sin las cuales el esfuerzo de guerra en casa no habría sido posible.
Para los soldados, el "mejor amigo" del regimiento era quién compartía la ración, cuidaba al herido y se comprometía a escribir a la familia si uno caía. Ese vínculo aparece en cientos de cartas y diarios del período 1861-1865. La promesa mutua de "recuperar tu cuerpo" o "avisar a tu madre" era parte del código no escrito del frente.
El grupo de costura de Water's Ford reúne a mujeres con posturas distintas sobre la guerra. Para ellas, el grupo es el espacio donde nombran lo que no se dice en público. Los bloques con nombres de valores como Best Friend rinden homenaje a la esencia de su organización: coser juntas para resistir.
Era un espacio de desahogo. Las reuniones del grupo eran el único lugar seguro donde las mujeres podían llorar, confesar sus miedos más profundos y compartir las cartas del frente sin juzgarse. Mientras las agujas unían cachitos de tela, ellas sostenían la vida diaria del valle: granjas, familias, noticias de los frentes. El quilt se volvió registro de lo que la guerra les quitaba y de lo que se daban entre ellas.
Coser este bloque es una declaración de gratitud hacia el grupo. Cada puntada reconoce a la vecina que le prestó harina, a la que leyó esa carta en voz alta, a la que sostuvo una mano cuando llegó la noticia.
El bloque plasma la unión frente a la adversidad. El bloque es una estrella con una estructura interna fuerte y armónica. Refleja como la amitad sostenía la estructura social del pueblo mientras los hombres estaban en el frente. Una sola pieza puede ser frágil. pero juntas forman algo que resiste.
Nos podemos fijar en Dorothea Granger y Anneke Bergstrom: su amistad es el motor emocional de la novela. A pesar de las diferencias que hay entre ellas -Dorothea es nativa de Pensilvania, Anneke es una inmigrante alemana y su marido Hans no se alista por pacifista- la guerra las obliga a trabajar juntas en el círculo de costura.
Esa colaboración diaria cimenta su respeto mutuo. Dorothea aporta liderazgo y recursos del pueblo. Anneke aporta trabajo constante y otra forma de ver la guerra. Lideran la retaguardia juntas: organizando la costura, cuidando de las familias y sosteniendo el ánimo en el valle. La novela nos muestra cómo mujeres con opiniones opuestas sobre la guerra encuentran un terreno común en la labor y en el cuidado mutuo.
La amistad también se refleja en los hombres del pueblo que se alistaron juntos. Las cartas que llegan a Water's Ford hablan de la camaradería del regimiento. Ese lazo de "hermanos de armas" era el apoyo principal de los soldados en el frente.
Best Friend honra esas dos caras de la guerra: la que se teje en el grupo de costura y la que se sostiene en la trinchera.
Este bloque se lo dedico a Susie King Taylor, 1848-1912.
Nació esclava en Liberty Country, Georgia. A los 7 años ya sabía leer y escribir a escondidas, algo prohibido para los esclavos.
En 1862, con 14 años, huyó con su tio a las líneas de la Unión en St. Simons Island. Allí se ofreció como voluntaria al 33º Regimiento de Infantería de Voluntarios de EE.UU. "Colored Troops".
Oficialmente era lavandera. En la realidad era enfermera, maestra y costurera del regimiento.
Durante 4 años cosió uniformes, vendas y ropa para los soldados. Enseñó a leer a soldados negros. Cuidó heridos en el campo de batalla sin formación médica.
Fue la primera mujer negra en publicar memorias de la Guerra Civil: Reminiscences of My Life in Camp 1902
Después de la guerra abrió escuelas para niños y adultos negros liberados en Georgia y Carolina del Sur.
En el capítulo 3 de sus memorias, Susie escribió que las mujeres del campamento "éramos como hermanas...compartíamos todo lo que teníamos". Esto resume el bloque: amistad elegida en la adversidad. No eran hermanas de sangre, lo eran de puntadas.
Ella misma dice que cosía "día y noche" para el regimiento. Aguja, hilo y tela eran sus herramientas para cuidar.
Mientras los hombres peleaban en el frente, Susie King Taylor cuidó heridos, cosió uniformes y enseñó a leer mientras el mundo se desmoronaba.
Este es mi bloque




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